DESCUBRE la RUEDA

nosotros

La Rueda es Coaching y Aprendizaje con Caballos.

La Rueda te transporta, es movimiento.
La vida es una rueda, los sistemas son una rueda, las familias son ruedas, las empresas son ruedas, y hasta las manadas son ruedas.
Cuando interpretamos a la vida como una RUEDA nos acercamos a la idea que la vida inspira experimentar el movimiento. Puedes avanzar, evolucionar, tomar nuevos caminos y hasta quizá, dar giros que te hacen volver a empezar. La Rueda es el vehículo que escogemos para tomar vivencias en el recorrido de la vida.
Te invitamos a conectar con tu Rueda, esa energía poderosa en tu interior que te hará avanzar enlazando armoniosa y coherentemente los aspectos que completarán tu vida y harán que ésta sea más plena.

¡Toma la energía de los caballos y conecta con tu poder interior!

¡Hola, te doy la Bienvenida! Te encuentras entrando a La Rueda…

¿VIENES?

Estoy muy feliz que hayas llegado hasta aquí, leyendo más de Nosotros, algunas curiosidades e información adicional.

Te encuentras en el primer espacio de coaching y aprendizaje con caballos ubicado en el partido de La Plata, Buenos Aires. Los caballos son espejos. Tienen la capacidad de interpretar tus sentimientos y reconocer las incoherencias que tienes entre tus acciones, tus pensamientos y tus emociones.  Siempre reaccionan en respuesta a este estímulo. Ellos son incapaces de juzgar, de manipular, de mentir, de hacer suposiciones, de criticar… porque va en contra de su propia especie, de su supervivencia.

El contacto con los caballos aporta beneficios relacionados a tu empoderamiento, tu forma de establecer relaciones contigo y con los demás, tu autoestima, tu confianza, tu poder de cambiar esos paradigmas que te apresan e incrementar tu nivel de conciencia.

Cada año, ofrecemos distintas propuestas que aportan a tu evolución personal, que te llevan desde donde te encuentras hoy, hacia donde quieres estar. Muchas personas han llegado hasta aquí desde distintas ciudades e incluso desde distintos países, y abrieron su corazón para avanzar. Me encantará que nos conozcas 🙂

Estoy yo, Laura.

Soy facilitadora de coaching con caballos y fundadora de La Rueda.

Te ofrezco este espacio en La Rueda, que además es mi hogar, para que puedas experimentar una transformación personal en torno a la naturaleza, la alimentación consciente y los animales, especialmente los caballos.

Aquí vivo con Vladimir (mi compañero de los proyectos más importantes que he encarado), mi hijo León (mi gran maestro), un gatito, 5 perros (fuente infinita de amor) y 4 caballos (cuya sabiduría siempre me sorprende). Es la familia que elegí.

Día a día me impulsa la misión de poder contribuir en que las personas vivan mejor, amen su actividad laboral y tengan la vida que desean. Esta es la misión compartida de quienes hacemos La Rueda. Mi corazón se expande cuando veo seres transformados al finalizar los encuentros que proponemos aquí. 

Dicen de mi que soy “Culo inquieto y de risa fácil”. Soy curiosa, soñadora, amante de la vida y fan de los ambientes colaborativos.

Estoy titulada en la Licenciatura de Administración de Empresas y soy Coach Ontológico Profesional. Me defino emprendedora. 


ESTÁN LAS SEGUNDAS OPORTUNIDADES.

Te cuento la historia de las segundas oportunidades que vivimos mágicamente en La Rueda.

La Rueda como proyecto nació cuando elegimos con Vladi, dar a nuestra pareja una segunda oportunidad, luego de 4 años de estar separados.

También en la Rueda, los caballos encuentran un lugar que los abraza. Todos ellos, son rescatados del maltrato humano, a través de la maravillosa labor de la ONG Caballos en Libertad. Matienzo, Esperanza, Lolo y Pinino encontraron amor, respeto y la vida que merecen vivir. Han encontrado su segunda oportunidad en La Rueda.

Asimismo, los caballos también nos dan a las personas una segunda oportunidad, y nos enseñan a creer que SI SE PUEDE, a pesar de los golpes y el sufrimiento que recibieron de la mano del hombre. En La Rueda, no sólo vuelven a confiar en las personas, sino que además comparten con entusiasmo su sabiduría y grandeza para ayudarnos a sanar, evolucionar y a buscar la mejor versión de nosotros mismos.

Las personas que descubren La Rueda, de alguna forma, también vienen a buscar su segunda oportunidad. Esa oportunidad de ir hacia donde quieren estar, de cambiar aquello que ya no hace bien, de sanar dolores del pasado para proyectar un mejor futuro, de encontrar la mejor versión de si mismos, de conectar con su esencia para encontrar respuestas a sus preguntas, de dar un giro a sus vidas.

TODO EL QUE PASA POR LA RUEDA, YA CUENTA CON UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD. ES PARA TI.

ESTÁN LOS CABALLOS, LOS VERDADEROS PROTAGONISTAS.

Una infancia con caballos en familia marcaron el camino.

Como ya te conté hace unos párrafos más arriba, los caballos llegaron a mi vida como guía para mostrar cuál es mi camino. Yo sabía qué quería, pero no cómo hacerlo.

A mis 10 años comencé a descubrir “cómo quería vivir”. Siendo “una niña de ciudad”, en mi interior sentía que “cuando fuera grande” viviría en el campo, rodeada de eucaliptus y caballos. Este amor nace de esos amados domingos que pasábamos con mi familia en la casa quinta de mi abuelo, en Abasto.

De él heredé el amor por la naturaleza, por la natación, y aprendí que dentro nuestro existe la fortaleza para superar cada carrera difícil que la vida nos ponga.

El contacto con los caballos fue gracias a mi tío Carlitos y su entusiasmo. Siempre estaba dispuesto a ensillar a los caballos para que saliéramos a montar con mis hermanos y primos en esos gloriosos domingos. Él además fue quién me enseñó a romper paradigmas y me inspiró a tomar la decisión más importante de mi vida:  “No importa si los demás no creen en ti, o en tus decisiones, lo que sí es importante es que tu misma creas en ti y en lo que hagas”.

Están los eucaliptos, símbolo de ir hacia arriba.

Porque sus raíces fuertes y profundas hacen que crezcan más alto, que toquen el cielo.

Estos árboles me dicen que no hay límites, no hay un techo o tope, “no busques el final porque los sueños son infinitos”. Debemos anclar bien fuerte las raíces y soñar la vida que queremos, sin buscar un límite/tope/final… SIMPLEMENTE SOÑAR.. Y, en consecuencia, mientras más grande sea nuestro sueño, mayor tendrá que ser el desarrollo de nuestras raíces, ir más profundo en la tierra…

Su corteza también habla. Tiene una particular forma de renovar su piel, investidura: se descascaran. Cíclicamente, dejan caer unos curiosos rollitos de corteza para dar lugar a “lo nuevo”. Esto significa el cambio, el movimiento, la transformación constante del ser. Tenemos que aprender a dejar caer nuestras cortezas (en forma de simpáticos rollitos) para que puedan surgir cosas nuevas, desaprender para aprender…

“Qué hermoso proyecto, ¡quiero saber más!”

¡Perfecto! te invito a otro espacio en el que encontrarás más información para sacar partido a todos los encuentros propuestos en La Rueda. Mensualmente recibirás un mail pero puedes dejar de hacerlo cuando tu quieras. ¡Suscríbete!